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Ana Bustelo: Mi trabajo nace más por una necesidad expresiva que comunicativa

By diciembre 15, 2021 No Comments

Estamos de acuerdo en que todas las ilustraciones tienen que contar historias. ¿Pero que pasa cuando esas historias son recuerdos? Son dibujos que forman parte de un universo aparte en el que los sucesos tienen una segunda vida y el trabajo de Ana es eso. Una segunda vida que llega en forma de trazos, historias larguísimas resumidas en una sola imagen, una ventana a un vivencia, un archivo de anecdotas, un cafe en un pueblo, una señora caminando hacia el mercado…

Gracias Ana por tus dibujos y por tu tiempo. No se olviden de seguirla en Instagram > @ana_bustelo

Tu trabajo está entre el arte y la ilustración, ¿A ti cómo te gusta denominarte?

Me siento identificada con las dos cosas y las dos cosas me interesan por igual. Me ha costado mucho tiempo desprenderme de los prejuicios que tenía sobre ser artista y ahora, sin embargo, veo que son dos cosas que conviven y que de momento, no solo se llevan bien sino que se ayudan la una a la otra. En general no creo en las categorías estancas, y yo, desde luego, me muevo mejor en las zonas grises. 

 

¿Desde cuándo dibujas profesionalmente y por qué?

Dibujo profesionalmente desde el 2007, o sea, hace un millón de años. No siempre de manera exclusiva, durante mucho tiempo lo tuve que compaginar con otros trabajos.

No sé exactamente qué me llevó a dedicarme a la ilustración, en mi caso no es algo vocacional porque casi ni sabía que existía. Siempre me ha gustado dibujar, y sobre todo siempre me ha gustado leer, así que trabajar de ilustradora junta dos de mis cosas favoritas. 

 

¿Tus dibujos conviven mejor en el mundo digital o en el análogo? 

Actualmente trabajo sobre todo en digital, me resulta más cómodo y me intimida menos, me deja experimentar y visualizar la composición rápidamente, que es una de las cosas a las que presto más atención. Muchas veces también es por la pura pereza de organizarme el espacio para trabajar a mano. 

Sin embargo, cada cierto tiempo necesito volver a lo manual, me ayuda a pensar y me exige concentrarme de otra manera. También deja al descubierto las carencias, es más transparente… y eso me gusta. A veces los dibujos digitales me quedan un poco manoseados de más.

Al margen de cómo haya hecho el dibujo sí que me gusta poder ver (y tocar) la imagen impresa, sea como  sea. Creo que el formato, la disposición o el tamaño tienen mucha importancia en la manera de relacionarnos con la imagen, y me parece un elemento comunicativo súper potente.

¿Qué hacías en Italia? Cuéntanos un poco sobre esa experiencia. 

Tuve la suerte de disfrutar de la beca de la Real Academia de España en Roma, realizando un proyecto de cómic. 

Tener la oportunidad de trabajar con tan buenas condiciones (un espacio increíble, un sueldo y presupuesto para el proyecto) en un proyecto personal durante un año,te da la oportunidad de investigar, de arriesgar y de reflexionar, que es algo complicado cuando estás inmersa en la inercia laboral.

Ha sido de las experiencias más potentes de mi vida, siento que he crecido mucho a nivel artístico, pero sobre todo ha sido muy importante a nivel vital, que es lo que más me interesa. Así que estoy muy agradecida.

 

¿Qué historias quieren contar tus dibujos?

Cuando trabajo en proyectos personales suelo hablar sobre cosas bastante anecdóticas que me llaman la atención. Muchas veces la pura experimentación formal ya supone un buen punto de partida, si hay algo que me da curiosidad, lo pruebo. Leí una vez esta frase de Marguerite Durás: “escribir es tratar de saber lo que uno escribiría si uno escribiera” y creo que me pasa algo parecido, quiero saber cómo resolvería yo las cosas y las hago para ver qué pinta tienen.

Hace poco he identificado también que mi trabajo nace más por una necesidad expresiva que comunicativa, es la manera que tengo de pensar y entender las cosas. Así que más que contar algo a alguien, lo que trato es de contármelo a mí.

 

Nos puedes contar un poco como es tu proceso para realizar una ilustración? 

Depende mucho del tipo de encargo, o de si es un proyecto personal. El enfoque y los tiempos son muy diferentes. Además procuro no seguir una metodología muy concreta, para permitir resultados diferentes.

Pongo un ejemplo de encargo comercial: Cuando me hacen un encargo de una revista, lo primero es leer a fondo el texto y sacar las ideas principales. Con esto, hago una lluvia de ideas o un mapa conceptual, decido qué idea se ajusta más al texto y trabajo muchos bocetos rápidos (y bastante cutres) en papel que me ayudan a organizar la composición. Me gusta mucho trabajar teniendo en cuenta el layout de la revista, ajustando los elementos de la imagen a la retícula de la publicación.

Cuando tengo el boceto, empiezo a trabajar en el ordenador, generalmente combinando Illustrator para dibujar y Photoshop para color y texturas. 

¿Cuál es la importancia del color en tus dibujos?

Con el color tengo una relación un poco extraña. No es algo con lo que me sienta cómoda cuando estoy trabajando, me encuentro más segura con el blanco y negro. 

A pesar de esto, intento avanzar y hago muchas pruebas, pero me cuesta verme. El último libro que he ilustrado, Atlas Sentimental de la España Vacía -editado por GeoPlaneta- me lo planteé como un ejercicio de color, buscando una paleta de colores muy amplia y muy vibrante, y dejando zonas de color planas, sin textura. Siento que he aprendido mucho con este trabajo, pero todavía me cuesta sentirme identificada con esas imágenes.

Por otro lado, me gusta mucho dibujar y pintar del natural, sin que haya un tema: Dibujo lo que tengo delante. Con estos dibujos me siento muy libre utilizando el color y trabajo de una manera súper expresiva que de momento no sé trasladar al ámbito profesional. 

 

¿Qué importancia tiene la ilustración como profesión en tu país? ¿Qué habría que mejorar? 

En España hay gente talentosísima, haciendo muy buen trabajo y con mucha proyección internacional. Creo que también hay muchos proyectos interesantes y un trabajo potente en edición y, sobre todo, autoedición. En general me atraen mucho más las apuestas personales porque son más atrevidas y salvajes, mientras que lo comercial sigue siendo bastante  conservador.

En lo laboral, creo que es una profesión muy precarizada. A mí me parece muy importante el aspecto económico, y es algo en lo que me implico mucho. Es necesario que el trabajo esté bien remunerado para que haya más diversidad en las voces, sino la posibilidad de trabajar en profesiones  artísticas se reduce a las personas que tienen un sustento económico al margen del profesional. En este sentido me parece fundamental generar un tejido asociativo fuerte, ser muy transparente con les compañeres y negociar los presupuestos con esto en mente, sin decidir solo desde la ilusión o la búsqueda de prestigio.

Si tus dibujos fueran una película, ¿cuál serían? 

Creo que mis dibujos nunca serían una película porque son tremendamente estáticos. Encuentro más sintonía con los ritmos de la literatura o la pintura que con los del cine. Además, tengo poquísima cultura audiovisual. 

 

Recomiéndanos a 5 ilustradores que tengamos que descubrir.

@zyn_vaites Cynthia Alfonso

@brunacanepa Bruna Canepa

@marthaversch Martha Versch

@braulioamado Braulio Amado

@nuhsikasas SHUN SASAKI 

Y tengo que nombrar obligatoriamente a mi homie 🙂 @pintamonas (Carla Berrocal) 

 

¿Algo que quieras añadir?

Solo agradecer vuestro trabajo y la iniciativa! 

✨✨✨ Un abrazo para todes y muy buena fortuna ✨✨✨